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Devocional
“Esto es aún más urgente, porque ustedes saben que es muy tarde; el tiempo se acaba. Despierten, porque nuestra salvación ahora está más cerca que cuando recién creímos. La noche ya casi llega a su fin; el día de la salvación amanecerá pronto. Por eso, dejen de lado sus actos oscuros como si se quitaran ropa sucia, y pónganse la armadura resplandeciente de la vida recta.”
Romanos 13:11-12, (NTV).
Tesoro Bíblico
VIVE DESPIERTO
Pablo continúa enseñándonos cómo se ve una vida verdaderamente transformada.
La autoridad también forma parte de nuestro testimonio
Pablo comienza diciendo que “toda autoridad proviene de Dios” (Romanos 13:1). Esto no significa que toda autoridad humana haga siempre lo correcto, sino que el principio de autoridad y orden forma parte del diseño de Dios.
“Las autoridades están al servicio de Dios para tu bien; pero si estás haciendo algo malo, por supuesto que deberías tener miedo, porque ellas tienen poder para castigarte. Están al servicio de Dios para cumplir el propósito específico de castigar a los que hacen lo malo.”(v.4).
Por eso el creyente no está llamado a vivir en rebeldía permanente, sino a ser responsable: respetar la autoridad, cumplir sus obligaciones, pagar lo que corresponde y dar “respeto y honra” a quienes corresponde (vv.6-7).
Después lleva todo a un principio todavía más profundo: “Amen a su prójimo como a ustedes mismos” (v.9).
Y resume diciendo: “El amor no hace mal a otros, por eso el amor cumple con las exigencias de la ley de Dios” (v.10).
Pero luego Pablo hace un llamado urgente: ¡Despierten! (v.11).
Es posible conocer a Dios y, sin darnos cuenta, comenzar a vivir espiritualmente adormecidos: postergamos decisiones, dejamos de orar con la misma pasión, nos acostumbramos a ciertas actitudes y perdemos sensibilidad.
Pablo nos recuerda que el tiempo importa. Nuestra salvación está ahora más cerca que cuando comenzamos a creer “Despierten, porque nuestra salvación ahora está más cerca que cuando recién creímos.”(v.11).
Por eso dice que dejemos las obras de oscuridad y nos vistamos con la armadura de la luz “La noche ya casi llega a su fin; el día de la salvación amanecerá pronto. Por eso, dejen de lado sus actos oscuros como si se quitaran ropa sucia, y pónganse la armadura resplandeciente de la vida recta.”(v.12). Y termina con una expresión preciosa:
“Más bien, vístanse con la presencia del Señor Jesucristo. Y no se permitan pensar en formas de complacer los malos deseos.” (v.14).
No se trata solamente de dejar ciertas cosas. Se trata de que Jesús sea cada vez más visible en nuestra manera de vivir.
No vivas dormido espiritualmente; cada nuevo día es una oportunidad para parecerte más a Jesús.
Punto de Acción
Hoy podríamos preguntarnos: ¿Hay algún área de mi vida en la que necesito despertar?
Honrar la autoridad también es parte de nuestro testimonio: nuestra fe se demuestra en cómo respetamos, respondemos y cumplimos nuestras responsabilidades. Una vida transformada se nota en cómo respetamos, cómo amamos y cómo vivimos. Quizás Dios nos está llamando a retomar algo que hemos descuidado, reconciliarnos con alguien, abandonar una actitud, volver a orar, servir nuevamente o simplemente acercarnos más a Él. No dejemos para mañana lo que Dios está hablando hoy.
Despierta, ama y vive de tal manera que Cristo pueda verse en ti.
El Señor te bendiga.