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Devocional
“¡No les tengan miedo! Recuerden al Señor, quien es grande y glorioso, y luchen por sus hermanos, sus hijos, sus hijas, sus esposas y sus casas.”
Nehemías 4:14, (NTV)
Tesoro Bíblico
No dejes de construir
En Nehemías 3 vimos al pueblo unido reconstruyendo la muralla. Pero cuando la obra comenzó a avanzar, también aumentó la oposición. Sanbalat comenzó burlándose: “¿Qué cree que está haciendo este pobre y débil grupo de judíos?” (Nehemías 4:2).
Tobías incluso se burló diciendo que si una zorra caminaba sobre la muralla, la derribaría (v.3).
El primer ataque fue contra el ánimo del pueblo.
Querían hacerlos sentir pequeños, incapaces y ridículos para que abandonaran aquello que Dios les había llamado a hacer. ¿Y qué hizo Nehemías? Oró y continuó construyendo (Nehemías 4:4-6). Pero cuando sus enemigos vieron que las brechas estaban siendo cerradas, la burla se convirtió en amenaza (vv.7-8). Entonces aparece una frase extraordinaria: “Pero nosotros oramos a nuestro Dios y pusimos guardias en la ciudad día y noche para protegernos.” (Nehemías 4:9).
Nehemías no eligió entre orar o actuar. Hizo ambas cosas. Oraron como si dependieran completamente de Dios y se organizaron responsablemente para enfrentar la situación. Sin embargo, apareció otro enemigo, esta vez desde adentro: el cansancio. “Los trabajadores se están cansando, y hay tantos escombros que nosotros solos no podremos construir la muralla.” (Nehemías 4:10). Ya no era Sanbalat hablando. Era el propio pueblo comenzando a perder fuerzas. La oposición externa, el cansancio interno y el temor comenzaron a juntarse.
Entonces Nehemías les recuerda algo fundamental: “¡No les tengan miedo! Recuerden al Señor, quien es grande y glorioso.” (Nehemías 4:14). No les dijo: “Miren lo fuertes que son ustedes”. Les dijo: “Recuerden al Señor”. La fuerza para continuar no estaba en ellos, sino en recordar quién estaba con ellos.
Desde ese momento reorganizaron el trabajo. Algunos construían mientras otros vigilaban; incluso quienes trabajaban llevaban su arma preparada (Nehemías 4:16-18).
Y Nehemías declara: “¡Nuestro Dios peleará por nosotros!” (Nehemías 4:20).
La oposición no siempre significa que debemos detenernos. Hay momentos en que debemos orar, estar atentos y seguir construyendo, recordando que Dios está con nosotros. No permitas que una voz de desánimo te haga abandonar aquello que Dios te llamó a edificar.
Punto de Acción
Cuando llegue la oposición, no sueltes la obra: recuerda al Señor y sigue construyendo.
Tal vez hoy estás construyendo algo que Dios puso en tu corazón y aparecieron críticas, cansancio, temor o dificultades.
Nehemías nos deja cuatro acciones sencillas:
- Ora.
- Mantente alerta.
- Recuerda quién es Dios.
- Y sigue construyendo.
- El Señor te bendiga