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Devocional
“Por lo tanto, de la manera que recibieron a Cristo Jesús como Señor, ahora deben seguir sus pasos. Arráiguense profundamente en él y edifiquen toda la vida sobre él. Entonces la fe de ustedes se fortalecerá en la verdad que se les enseñó, y rebosarán de gratitud.”
Colosenses 2:6-7, (NTV)
Tesoro Bíblico
Arraigados en Cristo
Colosenses 2 comienza mostrando la preocupación de Pablo por los creyentes. Su deseo era que estuvieran unidos en amor y alcanzaran una comprensión plena de Cristo, porque: “En él están escondidos todos los tesoros de la sabiduría y el conocimiento.” (Colosenses 2:3).
Esto es importante porque los colosenses estaban expuestos a enseñanzas que parecían profundas y espirituales, pero podían apartarlos de la sencillez y suficiencia de Cristo.
Por eso Pablo les dice: “No permitan que otros los engañen con argumentos ingeniosos.” (Colosenses 2:4).
La respuesta al engaño no era buscar algo nuevo, sino profundizar sus raíces en Aquel que ya habían recibido. “Arráiguense profundamente en él y edifiquen toda la vida sobre él.” (Colosenses 2:7). ¡Qué imagen tan poderosa! Un árbol permanece firme no porque nunca haya viento, sino porque sus raíces son profundas. De la misma manera, nuestra estabilidad espiritual depende de cuán profundamente estamos arraigados en Cristo.
Pablo también advertir: “No permitan que nadie los atrape con filosofías huecas y disparates elocuentes.” (Colosenses 2:8).¿Por qué no necesitamos buscar fuera de Jesús? Porque en Cristo habita toda la plenitud de Dios y nosotros estamos completos por nuestra unión con Él (Colosenses 2:9-10).
Además, Cristo hizo algo que nosotros jamás podríamos hacer: “Él anuló el acta con los cargos que había contra nosotros…” (Colosenses 2:14). En la cruz, Jesús perdonó todos nuestros pecados, canceló nuestra deuda y venció a los poderes espirituales que estaban contra nosotros (Colosenses 2:13-15).
Por eso Pablo termina advirtiendo que nuestra relación con Dios no puede reducirse a reglas humanas, apariencias religiosas o prácticas externas (Colosenses 2:16-23). Podemos aparentar mucha espiritualidad y, sin embargo, alejarnos de Cristo.
La madurez espiritual no consiste en buscar algo más allá de Cristo, sino en echar raíces cada vez más profundas en Él.
Punto de Acción
No necesitas buscar fuera de Cristo lo que Dios ya te ha dado plenamente en Él.
- ¿Dónde están creciendo mis raíces?
- Cuando lleguen nuevas ideas, dificultades o voces que intenten confundirte, vuelve a Cristo y a Su Palabra.
- No construyas tu vida sobre emociones, opiniones o tradiciones humanas.
- Recibiste a Cristo por fe; ahora sigue caminando con Él, creciendo, afirmándote y edificando toda tu vida sobre Él.
- El Señor te bendiga.