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Devocional
“No sean egoístas; no traten de impresionar a nadie. Sean humildes, es decir, considerando a los demás como mejores que ustedes. No se ocupen solo de sus propios intereses, sino también procuren interesarse en los demás”
Filipenses 2:3-4,(NTV).
Tesoro Bíblico
La grandeza de la humildad
Filipenses 2 nos lleva al corazón del carácter de Cristo. Pablo hace un llamado a la iglesia a vivir en unidad, pero nos muestra que la verdadera unidad no nace de pensar igual, sino de tener la misma actitud que tuvo Jesús.
El apóstol presenta el ejemplo más extraordinario de humildad. “se humilló a sí mismo en obediencia a Dios y murió en una cruz como morían los criminales” v.8. Cristo, siendo Dios, no se aferró a Sus privilegios, sino que se despojó de ellos para hacerse siervo. Descendió hasta lo más profundo, obedeciendo al Padre incluso hasta la muerte en la cruz.
El camino de Jesús fue el de la humildad antes que el de la exaltación. Por eso Dios lo exaltó hasta lo sumo y le dio el nombre que es sobre todo nombre. “para que, ante el nombre de Jesús, se doble toda rodilla en el cielo y en la tierra y debajo de la tierra” v.10.
Este capítulo nos enseña un principio que va contra la lógica del mundo: en el Reino de Dios, el que sirve es grande; el que se humilla es levantado; el que entrega su vida encuentra el verdadero propósito. Pablo termina animando a los creyentes a “ocuparse de su salvación con temor y temblor”, recordando que no caminamos solos, porque es “Dios quien produce en nosotros tanto el querer como el hacer para cumplir Su buena voluntad” v.12-13.
No se trata de esforzarnos con nuestras propias fuerzas para agradar a Dios, sino de permitir que el Espíritu Santo transforme nuestro corazón para parecernos cada día más a Cristo.
Punto de Acción
La verdadera grandeza no se encuentra en ser servido, sino en reflejar el corazón humilde de Cristo.
- Pide al Señor un corazón humilde y dispuesto a servir.
- Busca el bien de los demás antes que el reconocimiento personal.
- Sigue el ejemplo de Jesús en tus decisiones diarias.
- Confía en que Dios está obrando en ti y te dará las fuerzas para obedecerle.
- El Señor te bendiga.