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Devocional
“No dejes que la emoción de la juventud te lleve a olvidarte de tu Creador. Hónralo mientras seas joven, antes de que te pongas viejo y digas: «La vida ya no es agradable»”
Eclesiastés 12:1, (NTV).
Tesoro Bíblico
Acuérdate de tu Creador
Después de recorrer todo el libro buscando el sentido de la vida, Salomón llega a su gran conclusión. Probó la sabiduría, el placer, las riquezas, el trabajo, el poder y los logros, pero descubrió que nada de eso podía llenar verdaderamente el corazón humano.
Ahora dirige sus palabras especialmente a los jóvenes, aunque el mensaje es para todas las edades. “Acuérdate de tu Creador” v.1
Salomón sabe que la juventud suele hacernos pensar que tendremos tiempo de sobra para buscar a Dios más adelante. Pero la vida pasa rápidamente. Las fuerzas disminuyen, los años avanzan y las oportunidades no permanecen para siempre.
El mejor momento para vivir para Dios nunca será mañana; siempre es hoy. Luego describe, con un lenguaje poético, cómo el cuerpo envejece y cómo la vida terrenal llega a su fin. No lo hace para producir temor, sino para recordarnos que nuestra vida es pasajera y que debemos invertirla en aquello que permanece para siempre.
Finalmente, Salomón resume toda su búsqueda con una declaración que responde la gran pregunta de Eclesiastés “Aquí culmina el relato. Mi conclusión es la siguiente: teme a Dios y obedece sus mandamientos, porque ese es el deber de toda persona” v.13.
Después de buscar el sentido de la vida en muchas cosas, Salomón descubre que el verdadero propósito del ser humano es conocer a Dios, vivir para Él y caminar en obediencia. Todo lo demás es pasajero. Solo Dios permanece para siempre. Eclesiastés termina donde toda vida encuentra su verdadero significado en una relación con el Creador.
El verdadero propósito de la vida no se encuentra en las cosas de este mundo, sino en vivir para Dios y caminar en obediencia a Él.
Punto de Acción
Después de buscar el sentido de la vida en todo, Salomón descubrió que el corazón solo encuentra su propósito en Dios.
- No postergues tu decisión de vivir plenamente para Dios.
- Aprovecha cada etapa de la vida para conocer más al Señor.
- Invierte tu tiempo en aquello que tiene valor eterno.
- Recuerda que el verdadero éxito consiste en honrar a tu Creador.
- El Señor te bendiga.