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“Que Dios, quien da esa paciencia y ese ánimo, los ayude a vivir en plena armonía unos con otros, como corresponde a los seguidores de Cristo Jesús”

Romanos 15:5, (NTV).

Viviendo en armonía

Romanos 15 continúa la enseñanza del capítulo anterior. Pablo sigue llamando a los creyentes a dejar de centrarse en sí mismos y a vivir considerando el bienestar espiritual de los demás. Por eso comienza diciendo que los que son fuertes en la fe deben ayudar a los más débiles y no vivir solamente para complacerse a sí mismos.

La madurez espiritual no se demuestra por cuánto sabemos, sino por cuánto amamos y servimos a otros. Pablo pone como ejemplo a Cristo. Jesús no vivió buscando Su propia comodidad, sino que entregó Su vida para cumplir la voluntad del Padre y servir a los demás. Luego hace una hermosa oración por la iglesia.

“Que Dios les ayude a vivir en completa armonía unos con otros” v.15.

La unidad no significa que todos pensemos igual en cada detalle, sino que tengamos un mismo corazón centrado en Cristo. Cuando Cristo ocupa el centro, la unidad es posible.

Pablo también recuerda que el evangelio no es solamente para un grupo de personas, sino para todas las naciones. Dios había prometido desde antiguo que tanto judíos como gentiles serían alcanzados por Su gracia.

Y podemos cerrar con esta verdad que nos da Romanos 15 “Que el Dios de la esperanza los llene de toda alegría y paz mientras confían en él v.13.

No dice que nuestra esperanza está en las circunstancias, sino en Dios mismo.

Romanos 15 nos enseña que una iglesia saludable se caracteriza por la unidad, el servicio mutuo y una esperanza firme en el Señor. La verdadera madurez espiritual se expresa sirviendo a los demás y viviendo en armonía con nuestros hermanos.



La madurez cristiana se ve cuando dejamos de vivir para nosotros mismos y comenzamos a vivir para edificar a otros.

  • Busca fortalecer y animar a quienes te rodean.
  • No vivas solamente para tus propios intereses.
  • Procura la unidad y la armonía en tus relaciones.
  • Mantén tu esperanza puesta en Dios y no en las circunstancias.
  • Sigue el ejemplo de Cristo en humildad y servicio.
  • Dios te bendiga.