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Devocional
“Toda persona debe someterse a las autoridades de gobierno, pues toda autoridad proviene de Dios, y los que ocupan puestos de autoridad están allí colocados por Dios”
Romanos 13:1, (NTV).
Tesoro Bíblico
Viviendo bajo la autoridad de Dios
Después de once capítulos revelando las riquezas del evangelio y de un llamado en Romanos 12 a presentarnos a Dios como un sacrificio vivo, Pablo ahora lleva esta verdad a la vida práctica.
Los creyentes de Roma vivían bajo un imperio pagano y podían pensar que la libertad en Cristo les daba motivos para vivir en rebeldía. Pero Pablo les recuerda que Dios es un Dios de orden y que toda autoridad ha sido permitida por Él. La autoridad no fue establecida para promover el mal, sino para mantener el orden y el bien común. Por eso, el creyente está llamado a vivir en obediencia y sujeción, no solamente por temor al castigo, sino también para mantener una conciencia limpia delante de Dios.
La gracia no produce rebeldía, sino una vida de orden y obediencia. Pablo quiere corregir cualquier idea equivocada acerca de la libertad cristiana. Ser libres en Cristo no significa vivir sin autoridad, sino aprender a vivir bajo la autoridad de Dios y respetar las autoridades que Él ha permitido.
La obediencia y del orden, dirige nuevamente nuestra atención al centro del evangelio, el amor. “Permanezcan en deuda de amor unos con otros” v.8.
Porque todos los mandamientos encuentran su cumplimiento en esta verdad: “Ama a tu prójimo como a ti mismo” v.9.
La obediencia sin amor se convierte en legalismo. Pero el amor verdadero produce una vida que busca el bien de los demás. Pablo hace un llamado urgente “Despierten, porque nuestra salvación ahora está más cerca que cuando recién creímos” v.11. La noche está avanzada y el día de la venida del Señor se acerca. Por eso debemos abandonar las obras de las tinieblas y vestirnos del Señor Jesucristo.
Romanos 13 nos enseña que una vida transformada por el evangelio se refleja en tres áreas:
- Una vida bajo la autoridad de Dios.
- Una conciencia limpia.
- Un amor genuino hacia los demás.
- La libertad en Cristo no produce rebeldía, sino una vida de obediencia, orden y amor hacia los demás.
Punto de Acción
La verdadera libertad se manifiesta en una vida sometida a Dios y entregada en amor a los demás
- Reconoce que Dios es un Dios de orden.
- Vive con una conciencia limpia delante del Señor.
- Respeta las autoridades que Dios ha establecido.
- Ama a otros de manera práctica y sincera.
- Vístete cada día del Señor Jesucristo.