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“Pero el que no ama no conoce a Dios, porque Dios es amor.

1 Juan 4:8, (NTV).

Dios es amor

En 1 Juan 4, Juan continúa profundizando en una de las evidencias más claras de una vida transformada por Cristo: el amor. Pero antes de hablar del amor, comienza haciendo una advertencia importante: “No crean a todos los que afirman hablar por el Espíritu” v.1. Juan sabía que había muchas voces, enseñanzas e ideas circulando entre los creyentes. Por eso enseña que todo debe ser examinado a la luz de Cristo y de la verdad revelada por Dios. No toda voz viene de Dios. La verdad siempre apunta a Jesús y exalta a Cristo.

Juan lleva la atención al corazón del evangelio el amor de Dios. Y hace una de las declaraciones más profundas de toda la Biblia: “Dios es amor” v.8. Esto no significa solamente que Dios ama. Significa que el amor forma parte de Su naturaleza. Todo lo que Dios hace está en armonía con Su carácter santo, justo y amoroso. ¿Y cómo demostró ese amor? “Dios mostró cuánto nos ama al enviar a su único Hijo al mundo para que tengamos vida eterna por medio de él” v9. La cruz es la mayor evidencia del amor de Dios. No fue un amor basado en que nosotros lo mereciéramos. Él nos amó primero, Él tomó la iniciativa, Él envió a Su Hijo para salvarnos. El amor de Dios no es solo una emoción.
Es una acción que se entregó por nosotros. Por eso Juan concluye que si hemos recibido ese amor, también debemos amar a otros. No podemos decir que conocemos a Dios mientras vivimos en odio, resentimiento o indiferencia hacia los demás. Quien conoce a Dios aprende a amar. Quien permanece en Dios refleja Su carácter. “porque el amor perfecto expulsa todo temor” v.18. Cuando entendemos cuánto nos ama Dios, dejamos de vivir dominados por el miedo y aprendemos a descansar en Su gracia. El amor del Padre nos da seguridad, identidad y confianza.

Quien ha experimentado el amor de Dios comienza a reflejar ese mismo amor hacia otros.



No conocemos verdaderamente el amor hasta que conocemos a Cristo.

  • Examina toda enseñanza a la luz de Cristo y Su Palabra.
  • Recuerda que Dios te amó primero.
  • Permite que el amor de Dios transforme tus relaciones.
  • Deja que Su amor expulse el temor de tu corazón.
  • El Señor los bendiga.