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Devocional
“Yo soy el camino, la verdad y la vida contestó Jesús. Nadie llega al Padre sino por mí”
Juan 14:6, (NTV)
Tesoro Bíblico
El camino en medio de la incertidumbre
Juan 14 ocurre en un momento muy sensible. Jesús acaba de hablar de Su partida, de la traición de Judas y de la negación de Pedro. Los discípulos estaban confundidos, inseguros y con temor por lo que venía. Y en medio de esa incertidumbre Jesús les dice:
“No se angustien”. Sabía que sus corazones estaban llenos de preguntas, pero en vez de enfocarlos en el miedo, los dirige hacia la confianza en Él. “En la casa de mi Padre muchas moradas hay”.
Jesús les recuerda que hay una esperanza eterna y que Su partida no significaba abandono, sino preparación. Él iba a abrir el camino para reconciliar nuevamente al ser humano con el Padre. Y entonces Tomás hace una pregunta muy sincera: “¿Cómo podemos saber el camino?”. La respuesta de Jesús es una de las declaraciones más poderosas del evangelio:“Yo soy el camino, la verdad y la vida”. Jesús no dijo solamente que enseñaba el camino. Él es el camino
No es una filosofía, ni religión o un sistema humano. Cristo mismo es el acceso al Padre, la verdad que revela a Dios y la fuente de vida eterna.
Más adelante Jesús promete algo profundamente consolador el Espíritu Santo. Les explica que no los dejaría solos. Aunque Él partiría, el Consolador vendría para guiarlos, enseñarles y recordarles Sus palabras. El Señor no solo nos muestra el camino, también camina con nosotros por medio de Su Espíritu.
Jesús también habla de una paz distinta “La paz les dejo; mi paz les doy”. No una paz superficial o dependiente de circunstancias, sino una paz que permanece aun en medio de dificultades.
Juan 14 nos recuerda que cuando todo parece incierto, Cristo sigue siendo seguro. Él es el camino cuando no sabemos hacia dónde ir, la verdad cuando hay confusión y la vida cuando el corazón se siente vacío.
Jesús es el único camino seguro en medio de la incertidumbre de la vida.
Punto de Acción
Cuando no entiendes el camino, recuerda que Jesús mismo es el camino.
- Lleva tus temores y angustias delante de Cristo.
- Confía en que Jesús sigue guiando tu camino.
- Depende del Espíritu Santo diariamente.
- Descansa en la paz que solo Dios puede dar.
- El Señor te bendiga