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“Mis ovejas escuchan mi voz; yo las conozco, y ellas me siguen. Les doy vida eterna, y nunca perecerán. Nadie puede quitármelas”

Juan 10:27–28, (NTV)

La voz del Buen Pastor

Juan 10 nos revela una de las imágenes más profundas del corazón de Jesús: Él es el Buen Pastor. No habla de una relación distante o religiosa, sino de una relación cercana, personal y segura con quienes le pertenecen. Jesús declara: Mis ovejas escuchan mi voz”. Esto significa que el verdadero creyente aprende a reconocer la voz de Cristo en medio de tantas otras voces del mundo.

Vivimos rodeados de opiniones, presiones, distracciones y caminos que intentan guiarnos. Pero las ovejas del Señor aprenden a distinguir Su dirección porque tienen comunión con Él. La voz del Pastor trae: dirección, paz, verdad, vida abundante.

Jesús dice “Yo las conozco” No somos desconocidos para Dios. Jesús conoce nuestras luchas, pensamientos, temores y necesidades. El Buen Pastor no guía masas anónimas, guía personas que ama profundamente. Y las ovejas no solo escuchan, también siguen

Escuchar la voz de Cristo implica caminar detrás de Él, confiar en Su dirección y permanecer cerca del Pastor aun cuando no entendamos todo el camino. Después Jesús entrega una de las promesas más poderosas del evangelio: “Nadie puede quitármelas.” Qué seguridad tan profunda: las ovejas del Señor están seguras en Sus manos.

El mundo puede cambiar, las dificultades pueden venir y habrá luchas espirituales, pero Jesús afirma que quienes verdaderamente le pertenecen están guardados por Él.

Este capítulo también muestra el contraste entre el Buen Pastor y el asalariado. El asalariado huye cuando viene el peligro porque no ama verdaderamente a las ovejas. Pero Jesús da Su vida por ellas. Cristo no nos ama de palabra solamente, entregó Su vida para salvarnos.

Juan 10 nos recuerda que seguir a Jesús no es solo asistir o creer intelectualmente. Es vivir escuchando Su voz, caminando con Él y descansando en la seguridad de Sus manos.

Las ovejas de Cristo encuentran dirección y seguridad al permanecer cerca del Buen Pastor.



Quien escucha la voz de Jesús nunca camina solo.

  • Dedica tiempo a escuchar la voz de Dios en Su Palabra.
  • Aprende a distinguir la voz de Cristo de otras voces.
  • Sigue a Jesús con confianza aunque no entiendas todo.
  • Descansa en la seguridad que estás en Sus manos.
  • El Señor te bendiga