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“En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. Este era en el principio con Dios. Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho. En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres. La luz en las tinieblas resplandece, y las tinieblas no prevalecieron contra ella.

Juan 1:1-5, (RV60)

Vengan y vean la Luz del mundo

Juan 1 comienza revelando quién es Jesús realmente. No inicia hablando de Su nacimiento, sino de Su eternidad. Jesús es presentado como el Verbo, la Palabra eterna de Dios, existente desde el principio, junto a Dios y siendo Dios mismo.

Esto es clave: Jesús no apareció simplemente en la historia… Él es el origen de toda la historia. Todo fue creado por medio de Él y en Él está la vida. Pero Juan también dice algo profundamente poderoso: “La luz brilla en la oscuridad, y la oscuridad jamás podrá apagarla”.

Esto marca el inicio de la obra de Cristo en el mundo. Jesús vino como luz en medio de una humanidad en oscuridad. Y aunque muchos no lo reconocieron, otros comenzaron a descubrir quién era realmente.

Ahí aparece Juan el Bautista preparando el camino y señalando claramente a Jesús: “Este es el Cordero de Dios” La luz comenzó a ser anunciada. Luego vemos el comienzo del ministerio de Jesús y el llamado de Sus primeros discípulos. Andrés, Pedro, Felipe y Natanael comienzan a acercarse a Él. Algunos creen rápidamente; otros dudan al principio. Pero Jesús les hace una invitación sencilla y profunda: “Vengan y vean” Esto revela el corazón del evangelio: Jesús no solo quiere que escuchen acerca de Él… quiere que lo conozcan personalmente.

Cada discípulo comienza a descubrir algo diferente sobre Cristo:

  • el Mesías
  • el Maestro
  • el Rey de Israel
  • el Hijo de Dios

Porque cuando una persona se acerca a Jesús, empieza a ver quién es realmente. Y el capítulo termina con una declaración poderosa de Jesús: “Verán los cielos abiertos y a los ángeles subir y descender sobre el Hijo del Hombre”. Esto habla que en Cristo se abre el acceso entre el cielo y la tierra. Él es el puente, la revelación y el comienzo de una nueva obra de Dios.

Jesús es la luz verdadera que vino al mundo para traer vida y revelar el camino hacia Dios.


Cuando la luz de Cristo entra en una vida, la oscuridad pierde su poder:

  • Acércate a Jesús personalmente, no solo de oídas.
  • Permite que Su luz ilumine cada área de tu vida.
  • Responde al llamado de seguirle.
  • Comparte con otros la invitación: “Vengan y vean”.
  • Dios te bendiga