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Devocional
“Los rumores son deliciosos bocados que penetran en lo más profundo del corazón”
Proverbios 18:8, (NTV)
Tesoro Bíblico
El veneno silencioso de la murmuración
Este versículo revela algo muy real: el chisme es atractivo. La versión NTV dice que son “deliciosos bocados”. Es decir, hay algo en nuestra naturaleza que siente curiosidad por escuchar información ajena, especialmente si es negativa.
La murmuración no siempre parece grave. A veces viene disfrazada de:
- “Te cuento para que ores”.
- “No es chisme, pero…”
- “¿Supiste lo que pasó?”
Pero la Escritura es clara: esas palabras penetran en lo profundo del corazón. Lo que escuchamos afecta cómo vemos a las personas. El rumor contamina percepciones, rompe amistades y debilita la unidad.
El chisme es peligroso porque:
- Siembra desconfianza.
- Daña reputaciones.
- Divide relaciones.
- Endurece el corazón.
Proverbios 18 también nos refuerza esta verdad en el versículo 21 “La lengua puede traer vida o muerte; los que hablan mucho cosecharán las consecuencias”.
La murmuración es una forma de muerte relacional. No siempre destruye de inmediato, pero erosiona lentamente la confianza.
Además, Proverbios 18:19 (NTV) añade: “Un hermano ofendido es más difícil de reconquistar que una ciudad fortificada…”
Muchas ofensas comienzan con palabras mal usadas. Una conversación indebida puede levantar murallas difíciles de derribar.
La murmuración no solo daña al que es hablado; también daña al que escucha y al que habla. Contamina el ambiente espiritual.
- ¿Disfruto escuchar conversaciones que no me edifican?
- ¿He participado en comentarios que debilitan la unidad?
- ¿Estoy siendo parte del problema o de la solución?
La sabiduría no solo evita hablar mal; también evita prestar oído al chisme.
Punto de Acción
Hoy decide:
- No repetir información que no edifique.
- Cortar con respeto cualquier conversación dañina.
- Defender la reputación de otros cuando no estén presentes.
- Usar tu lengua para restaurar, no para dividir.
- Si alguna vez has sido herido por murmuración, recuerda que Dios es tu defensor.
- Si has participado en ella, hoy es un buen día para arrepentirte y pedir perdón.
- Que nuestras palabras sean fuente de vida y no instrumento de división.
- El Señor te bendiga