Escuchar artículo

0:000:00
Listo para reproducir

“Cada vez él me dijo: «Mi gracia es todo lo que necesitas; mi poder actúa mejor en la debilidad». Así que ahora me alegra jactarme de mis debilidades, para que el poder de Cristo pueda actuar a través de mí”.

2 Corintios 12:9, (NTV)

Cuando soy débil, Él es fuerte

Nuestra tendencia natural es escondernos cuando nos sentimos débiles, cansados o insuficientes. Pero Dios nos revela un principio del Reino que transforma nuestra manera de vivir: Su poder se manifiesta con mayor claridad cuando dejamos de depender de nuestras propias fuerzas.

La debilidad no nos descalifica; nos posiciona correctamente delante de Dios. Cuando reconocemos que no podemos solos, abrimos espacio para que la gracia de Cristo nos sostenga, nos levante y obre en nosotros de una forma sobrenatural.

No es la autosuficiencia la que honra a Dios, sino una dependencia sincera de Su gracia.



Hoy no luches por aparentar fortaleza.

  • Entrégale al Señor aquello que te pesa.
  • Vive este día confiando en que Cristo actúa con poder en cada área donde tú te sientes insuficiente.