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“La preocupación agobia a la persona; una palabra de aliento la anima”

Proverbios 12:25, (NTV)

Una palabra que levanta el corazón

La preocupación es una carga silenciosa. No siempre se nota por fuera, pero va pesando en el corazón hasta robarnos la paz, la alegría y la claridad. Este proverbio nos muestra una realidad cotidiana: cuando el corazón está lleno de ansiedad, se debilita.

Sin embargo, Dios nos recuerda que una sola palabra dicha a tiempo puede cambiar el ánimo de una persona. Una palabra de aliento trae descanso, renueva la esperanza y devuelve fuerzas. Así como las preocupaciones se comparten, también el ánimo puede transmitirse.

Este pasaje nos enseña dos verdades importantes.

  • Primero, que es normal sentir preocupación, pero no debemos quedarnos atrapados en ella.
  • Segundo, que Dios usa nuestras palabras como instrumentos de sanidad. Lo que decimos puede hundir o levantar, desalentar o restaurar.

Dios mismo nos anima a través de Su Palabra, y nos llama a ser canales de ese mismo ánimo para otros. Una palabra correcta, dicha con amor y fe, puede ser respuesta a una oración.



Examina hoy qué cosas están cargando tu corazón y entrégalas a Dios en oración.

  • Cuida tus palabras; pueden ser un peso o un regalo para quien las escucha.
  • Busca a alguien hoy y regálale una palabra de ánimo sincera.
  • Recuerda que Dios también quiere hablarte palabras que renuevan tu esperanza.
  • Dios te bendiga