Escuchar artículo

0:000:00
Listo para reproducir

“Es necesario que Él tenga cada vez más importancia, y que yo tenga menos”

Juan 3:30 (NTV)

Más de Cristo, menos de mí

Juan el Bautista pronuncia estas palabras en un momento clave de su ministerio. Sus discípulos estaban preocupados porque Jesús comenzaba a atraer a más personas que él. Humanamente, Juan podía sentirse desplazado, comparado o amenazado. Sin embargo, su respuesta revela un corazón sano y alineado con Dios.

Juan entendía su propósito: no era ocupar el centro, sino apuntar a Cristo. Su gozo no estaba en la fama ni en el reconocimiento, sino en cumplir fielmente el llamado que Dios le había dado.

Este versículo nos recuerda que la vida cristiana es un proceso continuo de rendición. Que Cristo crezca no significa que nosotros dejemos de existir, sino que dejemos de vivir centrados en nosotros mismos. Menguar es soltar el orgullo, el control y la necesidad de aprobación, para que Jesús gobierne cada área de nuestra vida.

Cuando Cristo ocupa el primer lugar, nuestras luchas internas se ordenan, y el corazón encuentra descanso. La verdadera libertad nace cuando dejamos de competir y aprendemos a depender del Señor.



Que hoy vivamos con menos de nosotros y más de Cristo en todo lo que hacemos.

  • Examina qué áreas necesitan que Cristo crezca más en tu vida.
  • Decide soltar el control y la comparación.
  • Recuerda que tu valor está en cumplir el propósito de Dios, no en ser visto.
  • Dios te bendiga