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“Trabajen por la paz y la prosperidad de la ciudad donde los envié al destierro. Oren al Señor por ella, porque el bienestar de la ciudad dependerá del bienestar de ustedes”

Jeremías 29:7, (NTV)

Orar por la paz en medio del proceso

Jeremías escribe estas palabras a un pueblo que no estaba viviendo el escenario que había soñado. Estaban en medio del exilio, enfrentando pérdida, incertidumbre y cambios profundos. Aun así, Dios no les dice que huyan ni que se desconecten, sino que oren por la ciudad donde viven.

Dios nos enseña que incluso en procesos difíciles, Él sigue teniendo un propósito. Orar por la ciudad es reconocer que Dios gobierna aun cuando la realidad parece caótica. Cuando intercedemos, no solo bendecimos el lugar donde vivimos, sino que también nuestros propios corazones son llenos de paz.

La oración no cambia solo las circunstancias; cambia a quienes oran. Al clamar por nuestras ciudades, nos alineamos con el corazón de Dios, que desea restauración, justicia y esperanza.



Hoy ora por tu ciudad en medio de sus procesos difíciles.

  • Intercede por quienes toman decisiones y por quienes sufren las consecuencias.
  • Pide que Dios traiga paz, orden y dirección espiritual.
  • Seamos una iglesia que ora, confía y permanece firme en el Señor.